Sistemas de pensiones y trabajo de cuidado: Innovaciones y desafíos para la igualdad de género en América Latina
Por Camila Arza, Lorena Silvina Poblete & David Sanchez Villa
La desigualdad de género en el acceso a una protección económica adecuada en la vejez es una característica común a todos los países de América Latina. Un factor central que está detrás de estas desigualdades es la falta de ajuste entre sistemas de pensiones que suponen trayectorias laborales formales, estables y de tiempo completo (más típicamente masculinas) y una distribución de roles de género que asigna a las mujeres la mayor parte del trabajo de cuidado. Condicionadas por las responsabilidades de cuidado en las familias, las trayectorias laborales femeninas se caracterizan por ser más cortas (menos años de empleo remunerado), discontinuas (numerosas entradas y salidas asociadas a las necesidades de cuidado), parciales (predominio del tiempo parcial o por horas), precarias (ingresos irregulares, informalidad), y con menores remuneraciones. Más aún, las mujeres que logran emular el modelo de trayectoria laboral masculina, lo hacen gracias a la delegación de las tareas de cuidado en otras mujeres, miembros de su familia o trabajadoras domésticas. Estas últimas, trabajadoras remuneradas del cuidado,enfrentan altos niveles de informalidad y una inclusión parcial en los sistemas previsionales, que también redunda en un acceso restringido a las pensiones. El resultado de esta dinámica entre trabajo de cuidado y derechos jubilatorios genera enormes desafíos para garantizar la igualdad de género en el sistema de pensiones. El trabajo de cuidado, remunerado y no remunerado, funciona como un obstáculo al acceso pleno a la protección de la vejez de las mujeres porque condiciona el tipo de inserción laboral, el nivel de ingresos y número de años de contribuciones que ellas pueden alcanzar.Esta investigación tiene como objetivo analizar los avances y desafíos en la construcción de sistemas de pensiones con perspectiva de género en cinco países de América Latina: Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica y República Dominicana. En primer lugar, repasa los mecanismos por los que se genera la desigualdad de género en la protección de la vejez. En segundo lugar, analiza las reformas implementadas durante los últimos veinte años que han permitido incorporar una perspectiva de género y fomentar una mayor y mejor protección de las mujeres. Finalmente, en base a este análisis, destaca tanto los logros como los déficits persistentes para un sistema de pensiones con igualdad de género.
Fuente Conicet