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Sistema de Pensiones, Impuesto a la Renta, e Informalidad

Por Pablo Lavado, Renzo Guzmán

Revisión de literatura

La literatura económica que aborda las causas de la informalidad establece tres principales causas que explican este fenómeno (i) la baja productividad de los trabajadores y las empresas, (ii) la autoexclusión pues se obtienen más beneficios siendo informal que formal y (iii) las intervenciones de fiscalización laboral sesgadas hacia empleadores formales (Loayza, 2018). La autoexclusión se da, entre otros factores, por la elevada carga regulatoria del mercado laboral. En países en desarrollo, como Perú, el mercado laboral se caracteriza por elevados costos no salariales y un complejo e ineficiente sistema tributario, en particular asociado al impuesto a la renta. Enfrentar estos costos implica que el sector formal, donde los trabajadores y empleadores cumplen con las regulaciones, tiene menos capacidad de ajuste al ciclo económico que el sector informal (Mondragón-Vélez, 2010).

Con relación a los costos no salariales, existen diversos estudios que analizan los cambios en los costos de la seguridad social en América Latina y el Caribe (ALC), y su impacto sobre la creación de empleo formal. Kugler y Kugler (2008), sobre la base de un panel de empresas, analizan el impacto del aumento en las contribuciones del empleador en el gasto de seguridad social (pensiones, seguro de salud, pago de vacaciones, bonificaciones obligatorias, indemnización por despido, entre otros) de durante las décadas de 1980 y 1990 en Colombia. Los resultados muestran que un incremento del 10% en el costo de la seguridad social genera una reducción del empleo formal de alrededor del 5%. Para los autores, estos datos sugieren que incrementar la demanda de trabajo mediante rebajas a las contribuciones de la seguridad social puede ser efectivo para expandir el empleo formal. Heckman y Pagés (2004) presentan evidencia similar sobre la base de datos de panel a nivel de país y observan que un incremento del 10% en las contribuciones a la seguridad social pagadas tanto por el empleador como el trabajador (e.g. pensiones, salud, bonificaciones, vacaciones pagadas, indemnización por despido, entre otros) reduce los salarios en un 3.6% y el empleo formal en un 4.5%.

Con respecto al sistema tributario, la evidencia muestra que las obligaciones tributarias también constituyen un costo importante para la formalización (Kaplan et al., 2011; De Mel et al., 2013). En esa línea Rocha et al. (2018) encuentran que una reducción de la carga fiscal incrementa los niveles de formalización. Este efecto se explica principalmente por la transición a la formalidad de las empresas informales existentes y no tanto por la creación de nuevas empresas formales ni de una mayor supervivencia de las empresas formales existentes. Asimismo, De Mel et al. (2013) indican que la principal restricción a la formalización no son los costos de entrada, sino los costos de permanecer operando en la formalidad.

Fuente: Foco Económico